viernes, 1 de enero de 2010

Origen de la máscara de enfoque

El filtro denominado máscara de enfoque, o unsharpen mask en denominación anglosajona, es uno de los mas importantes a la hora de dar el último toque a toda fotografía. Suele ser habitual de programas de retoque fotográfico como Photoshop, Gimp, u otros. Sin embargo, y a pesar de lo que muchos puedan pensar, no tiene su origen en las técnicas de tratamiento digital de la imagen.

El filtro de aumento de nitidez aparente denominado máscara de enfoque (Unsharpen Mask) tiene su origen en la fotografía basada en película química. De hecho, su contradictorio nombre original en inglés, "Mascara de desenfoque" o "Máscara sin nitidez" alude al procedimiento original del filtro. Como sabéis, el propósito de este filtro es el aumento aparente de la nitidez de una fotografía. Para ello se eleva el contraste en los bordes de la imagen, es decir, en todos aquellos lugares en los que se produce un cambio de luminosidad brusco, provocando la percepción de que existe un borde nítido entre dichas zonas.

Este procedimiento, como digo, tiene su origen en la fotografía química, y se basaba en colocar en la ampliadora dos negativos casi iguales juntos, uno encima de otro, para que la luz los atravesase al mismo tiempo. No eran exactamente el mismo negativo, sino que en realidad uno de ellos era la copia un poco desenfocada del otro negativo. ¿Que efectos tenía esto?

El negativo desenfocado, al superponerse al negativo normal, en primer lugar provoca que la densidad total aumente, y tenga que ser corregida con un aumento de la exposición del papel emulsionado, aproximádamente el doble de exposición. Hasta aquí nada anormal; sin embargo, en los bordes de la imagen este aumento de la exposición no se correspondía con el doble exactamente, sino que variaba. En las zonas limítrofes de la imagen se genera una gradación desde un gris claro al tono normal de la imagen, producida por el desenfoque de uno de los negativos.

La siguiente imagen representa un borde normal del negativo sin desenfocar (arriba) y la misma imagen desenfocada (debajo):


Al superponerse sobre el negativo perfectamente enfocado, esta gradación de grises del borde desenfocado conlleva los siguientes efectos:
Zonas A y D: No se produce mas variación que la de tener que aumentar la exposición, al tener la densidad total aumentada por la presencia de dos negativos superpuestos. Normalmente se duplica la exposición
Zona B: la densidad del negativo desenfocado en esa zona es mayor que la densidad original. Por tanto, con una exposición equivalente que genere una copia normal en las zonas A de la imagen final, la zona B quedará subexpuesta, y por tanto mas clara que el original sin enmascarar.
Zona C: Lo inverso de lo anterior. La zona una vez copiada a papel quedará mas oscura que el original sin máscara, ya que la densidad total es menor que en la zona D.
El resultado es que en el borde se producen un aumento y disminución de la densidad a ambos lados, es decir, una franja mas clara y otra mas oscura de lo normal, que simula la presencia de una línea que remarque todos los bordes de la foto. En la siguiente imagen he realizado una simulación (aproximada) de lo que pasaría:


En general, la máscara de enfoque ha de usarse con precaución, porque como véis altera profundamente la imagen, de una manera irreversible. Siempre se suele recomendar aplicarla al final de todo el proceso de ajuste y retoque de la imagen, justo como paso previo antes de generar el fichero final para imprimir. Un exceso de máscara de enfoque provoca la aparición de halos y líneas (blancas o negras) alredededor de los bordes de las figuras y objetos de la imagen. En cambio, su no aplicación hace que la imagen tenga una apariencia de falta de nitidez. El equilibrio queda al gusto personal de cada uno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada